¿Por qué aprender inglés leyendo?

¿Por qué aprender inglés leyendo?
   0 Publicado por Nuri el 07/05/2020

Aprender un nuevo idioma es como embarcarse en un viaje en el cual el destino está claro, pero la ruta estará llena de sorpresas.

Quizá tengamos que coger diferentes medios de transporte, porqué en algún momento del camino veremos que el que utilizábamos no nos vale para seguir hasta el siguiente punto.

Habrá momentos en los que avanzaremos muy rápido y otros en los que parecerá que no avanzamos nada.

En nuestra maleta habrá que poner ciertos recursos al principio, pero posiblemente tendremos que añadir otros que, sumados a los que ya tenemos, nos ayuden en nuestro propósito de alcanzar nuestro objetivo.

Cuando empezamos este viaje, la maleta estará vacía o casi vacía, ya que nuestros conocimientos en este punto son muy limitados. A medida que avancemos, iremos llenándola de todo aquello que nos sirva para llegar a nuestro destino.

No importa cuán llena esté la maleta, siempre habrá sitio para meter más cosas.

Los medios de transporte que tenemos a nuestra disposición son varios, y debemos usarlos en el momento adecuado dependiendo del tramo del camino en el que estemos.

Estos medios a nuestro alcance son libros, cursos en academias o bien online, videos, películas, profesores particulares, pasar un tiempo en algún lugar donde se hable el idioma en cuestión, buscarse un novio o novia nativo… Podremos utilizarlos por separado o combinando más de uno, dependiendo en qué punto estemos y teniendo en cuenta nuestras necesidades.

Un recurso muy útil que tenemos a nuestra disposición, aunque quizá no al principio de nuestro viaje, es la lectura. Con ella podemos adquirir varios conocimientos para poner en nuestra maleta y por tanto, avanzar más rápido.

¿Por qué leer nos ayuda a aprender inglés?
Básicamente porqué es una fuente inagotable de vocabulario y del uso correcto de las estructuras gramaticales.

Text alternatiu

Si nos centramos en el vocabulario, la lectura nos proporciona varias ventajas:

1. Significado específico.
Sabemos que en inglés una palabra puede tener múltiples significados. Generalmente aprendemos uno o dos, que son los más comunes, pero a través de la lectura podemos adquirir otros y la mayoría de las veces sin tener que buscar esa palabra en el diccionario, ya que el contexto en el cual está escrita, nos suele dar la suficiente información como para entender su significado. Además, vemos cómo se utiliza de manera natural en inglés real, es decir, no traducido desde nuestro idioma.

2. Usos distintos.
Una misma palabra puede actuar como sustantivo, como verbo, como adjetivo o como parte de una palabra compuesta. Cuando leemos un texto escrito podemos aprender otros usos de una misma palabra y así ampliar nuestro conocimiento de la misma. Además, puede formar parte de expresiones idiomáticas, muy comunes en inglés y que a veces no tienen una traducción lógica en español o que nosotros decimos de una manera muy distinta, con lo cual, tenemos una perspectiva inmejorable, que es la de un nativo inglés.

3. Vocabulario a medida.
Cada texto que queramos leer nos aportará palabras relacionadas con el mismo y que serán específicas según el tema sobre el cual estos versen. En una novela policíaca aprenderemos palabras relacionadas con el crimen, si leemos una receta de cocina, nos familiarizaremos, no solo con vocabulario sobre comida, sino que también aprenderemos verbos sobre preparación y cocción, así como utensilios de cocina.

4. Phrasal verbs.
Sabemos que uno de los aspectos más complicados del inglés son los phrasal vebs, es decir, verbos que van acompañados de una preposición o adverbio, los cuales modifican el significado de dicho verbo. Son muy comunes, se usan continuamente y por lo tanto, son imprescindibles si queremos dominar este idioma. Muchas veces sabemos su traducción, pero eso no significa que los usemos correctamente, ya que tienen sus normas y matices que no necesariamente casan con nuestro uso en español. En un texto escrito veremos buenos ejemplos de cómo se usan y en qué contextos.

5. Collocations.
Leyendo podemos aprender otra de las características del vocabulario inglés, las "collocations”. Son combinaciones de dos o más palabras que acostumbran a ir juntas porque se han ido usando de esta manera repetidamente durante mucho tiempo y a los nativos les suena más natural. Por ejemplo, “hacer un examen” en inglés sería “do an exam”, no utilizaríamos el verbo “make” que también significa “hacer”. Así pues, otra ventaja de aprender leyendo es que veremos muchas de estas collocations en situaciones cotidianas.

Si nos centramos en las estructuras gramaticales, es evidente que, a diferencia del inglés hablado, donde la gramática no siempre se usa correctamente, como pasa también con nuestra lengua materna, en un libro esta parte está muy cuidada. En un texto veremos más fácilmente que muchas veces la manera de estructurar una frase en inglés no se corresponde con nuestro idioma.

Text alternatiu

¿Cómo abordamos la lectura?
Antes de empezar, tenemos una ventaja cuando tenemos delante un texto escrito en inglés, y es que entendemos más de lo que creemos. Cuando la información nos viene dada a través del habla, nos encontramos de repente con  un aluvión de palabras seguidas, pronunciadas de una manera diferente a la nuestra, que hay que procesar y traducir en nuestra mente para luego darnos cuenta de que para cuando hemos descifrado la primera frase, la conversación ha terminado.

Por el contrario, cuando leemos, vemos las palabras y cómo se enlazan unas con otras. Tenemos tiempo de procesar la información y situarla dentro de un contexto. Normalmente, a no ser que empecemos con un libro de Shakespeare, cuando abordamos un texto escrito lo hacemos con algunos conocimientos previos, con lo cual ya vamos a entender buena parte de lo que estemos leyendo.

Así pues, hay ciertas pautas que podemos seguir para, no solo aprender sino también disfrutar de la lectura.

1. Para llegar a la cima hay que empezar desde abajo.
Debemos ser conscientes de en qué parte de nuestra ruta del aprendizaje estamos para poder elegir nuestras lecturas con criterio. Si nuestro nivel de inglés es básico y pretendemos leer un artículo sobre astrofísica o una novela de Shakespeare, lo más probable es que nos demos un buen batacazo. Debemos ser consecuentes con lo que podemos y lo que de momento no podemos leer. Si empezamos la lectura y más de la mitad de lo que leemos nos suena a chino nos vamos a frustrar.

Empecemos con textos cortos, pequeñas historietas, quizá novelas cortas, con un lenguaje sencillo, y a medida que vayamos perfeccionando nuestro nivel, ir a por objetivos más ambiciosos. Evidentemente, aquellos que ya tienen un mayor dominio del inglés tendrán más libertad de elección.

2. Mi lista de favoritos.
Una vez tenemos en cuenta que nuestra lectura debe estar acorde con nuestro nivel de inglés, pasamos a elegir lo que queremos leer. Hay diferentes opciones, es decir, no debemos limitar nuestras opciones solo a libros. Una lectura puede ser un artículo en una revista, una receta de cocina, instrucciones para crear manualidades, cómics, reportajes sobre viajes… Hay una gran variedad de opciones entre las cuales elegir.

Hagamos nuestra lista de lecturas favoritas, es decir, aquellas que, entrando dentro de nuestras capacidades sean de nuestro interés. Es primordial que aprender inglés leyendo no esté reñido con disfrutar de la lectura. Si leemos sobre aquello que nos gusta, pondremos más interés y evitaremos el aburrimiento.

3. Diccionario. Un arma de doble filo.
Leamos lo que leamos, nos vamos a encontrar con palabras cuyo significado desconocemos, bien porque no las hemos estudiado, o bien porqué, aunque las sepamos, en el contexto en el que están, tienen un significado que no sabíamos.

Para ayudarnos a entender lo que leemos, tenemos una herramienta muy útil, el diccionario, ya sea en papel o digital. Pero puede ser un arma de doble filo si no lo utilizamos bien. Debemos usarlo solo lo imprescindible, es decir, solo en el caso de que la palabra en cuestión no nos permita entender la frase, y el contexto no sea suficiente para descubrir su significado. Si cada dos por tres tenemos que parar para coger el diccionario y buscar una palabra, nos acabaremos cansando y dejaremos de leer. Para evitar tener que usar el diccionario, hay libros y cómics que tienen una página en inglés y la misma página traducida al español.

Una buena opción es leer un libro que ya hayamos leído en nuestro idioma y que por tanto, ya sabemos de qué va, ya que eso nos evitará también el uso excesivo del diccionario.

4. Tú decides cómo quieres leer.
Hay diferentes actividades que podemos hacer mientras leemos y que nos pueden ayudar a aprender. Podemos hacer anotaciones con las palabras que nos interesa aprender, leer un capítulo un día y volverlo a leer al día siguiente para comprobar si somos capaces de entenderlo mejor; quizá queramos hacer un resumen de cada capítulo para practicar nuestro inglés escrito o usemos frases del texto que hayan captado nuestra atención para añadirlas a nuestro vocabulario.

Podemos elegir textos que tengan una versión en audio y que nos serán de gran ayuda para ver cómo se pronuncian las palabras que estamos leyendo. Os recomendamos que entréis en Lewolang, una plataforma online donde ofrecen, entre otras muchas actividades para aprender inglés, una serie de lecturas cortas sobre temas interesantes, con audios realizados por ingleses nativos y que además van acompañados por la traducción al español.

Cada uno decide de qué manera quiere leer, a qué ritmo, con más o menos detenimiento, durante cuánto tiempo… No hay una norma que determine cómo debe hacerse, es más, si existiera una norma, probablemente acabaríamos convirtiendo una actividad que nos gusta en algo aburrido.

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